viernes, 9 de febrero de 2018

Tratado 7

Al los pocos días de haberme ido de mi otro trabajo encontré otro de ayudante de alguacil, pero decidí dejarlo porque era muy peligroso.
Al cabo de unos días encontré otro trabajo gracias al arcipreste que me contrato para que fuese pregonero, entre él y yo nos hacíamos favores, hasta que un día me presento a su criada y me dijo que me casara con ella y así lo hice.
Pasaron unos días y escuche unos rumores de que mi mujer me estaba siendo infiel, pero yo no creí esos rumores porque yo confiaba en mi mujer, y cada vez que algún amigo me aseguraba que mi mujer me había sido infiel yo le decía que si era mi amigo de verdad dejase de decirme esas cosas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario