viernes, 9 de febrero de 2018

Tratado 1

Hola, mi nombre es Lázaro y os voy a contar mi historia. 
Yo nací en un pequeño molino al lado del río Tormes, cuando yo era pequeño acusaron a mi padre de haber robado trigo de una cosecha, y al cabo de un tiempo mi padre fue detenido por la policía y lo mataron. 
Entonces mi madre decidió que debíamos irnos a Salamanca, cuando llegamos allí mi madre creo un negocio, cuando la llevábamos unos días en el negocio entro un ciego y mi madre hablo conmigo y decidió que me debería ir con el ciego, y me fui con el, cuando estábamos saliendo de Salamanca el ciego me hizo una broma, en ese momento yo estaba muy enfadado, pero el ciego lo hizo con buena intención y me dijo que ahora que no estaba con mi madre debería ser astuto y desconfiado. 
Cuando estábamos en su casa él no quería compartir su comida conmigo. Yo hice un agujero en la bolsa del pan sin que él se enterase y cuando acababa de comer, yo iba a la cocina y cogía comida y esa sería mi manera de poder sobrevivir con este amo. Al cabo de un tiempo se enteró de que yo le estaba robando comida y me golpeó con una jarra de vino en la cabeza. En ese momento, decidí irme de su casa y buscar otro amo.


Tratado 2

Decidí irme a un pueblo llamado Maqueda, al llegar allí me encontré con un clérigo, el me hizo una pregunta sobre si era creyente y yo le respondí que si que lo era entonces el decidió que yo seria su criado. El clérigo tenia un viejo almacén cerrado con llave, toda la comida que tenia la guardaba en el almacén y no había nada de comida por toda la casa, lo único que había de comida estaba en una habitación que también tenia cerrada con llave, aunque eran cebollas colgadas del techo. 
Él solo me daba las sobras de su comida y yo me sentía muy mal allí pero me tenia que quedar porque por lo menos estaba en una casa.
Yo tenia oportunidad de robarle pero no lo podía hacer porque sentía mucha pena hacia el, yo pensé muchas veces en irme de allí pero tenia miedo de que mis piernas me fallasen y ademas estaba muerto de hambre. Durante el tiempo que estuve con él, que fueron como unos 6 meses, murieron 20 personas, yo pensaba que Dios les estaba quitando la vida a ellos para no quitármela a mí.

De repente un día el clérigo me dio un trozo de pan y yo no me lo podía creer, pero al cabo de 3 días volvió a no darme nada de comida, antes de irse contó los trozos de pan que quedaban y se fue, yo me quede mirando a los trozos y iba arrancando pequeños trozos para que el no se diese cuenta cuando viniese así que decidí irme de allí.

Tratado 4

Tuve que ir en busca de otro amo que pudiese compartir su comida conmigo , y me encontré con un  fraile de la Merced y este me dio mis primeros zapatos que no me duraron ni 8 días seguidos y por eso y otras cosas que no voy a decir lo deje y me fui en busca de otro amo.
                                                       

Tratado 3

Salí de su casa y me dirigí hacia Toledo estuve unos días vagando por la calle, Un escudero se acerco hacia a mi y me pregunto que si estaba buscando un amo y yo le respondí que si así que me fui con el. Nos dirigimos hacia una calle donde vendían comida y yo estaba muy contento porque pensé que el se estaba preocupando en comprar comida para los dos, pero mientras andábamos por allí el escudero no compro nada, al llegar a su casa me pregunto que donde venia y que como había llegado hasta allí, yo le respondí que venia de Salamanca y que había llegado allí huyendo de otros amos.
Al día siguiente me pregunto que si había comido y yo le conteste que no que había comido nada.
Al ver que no me daba nada de comida pensé que no podía tener mas mala suerte que ninguno de mis 3 amos compartía su comida conmigo así que me tenia que volver a buscar la vida para conseguir la comida. Salí a la calle a mendigar algo de comida, y conseguí algunos trozos de pan, cuando llegue de nuevo a la casa me vio con los trozos de panes y me pregunto que de donde los había sacado y yo no le respondí.
Me llevo a su habitación y me dijo que me pusiera en un extremo de la cama para ayudarle a hacerla.

Tratado 5

Mi quinto amo fue un buldero estafador que se ganaba la vida engañando a los pobres.
Cuando entre en los pueblos en los que tenía que presentar las bulas, estaba muy nervioso, y por eso decidí  regalarles a los curas algo de comida.
Por la noche después de cenar el y el alguacil se pusieron a jugar y el juego acabo en discusiones e insultos, entonces el amo nos mando a todos a dormir, a la mañana siguiente mi amo se fue a la iglesia y mando que tocasen las campanas para despedir la bola, de repente mi amo empezó a hablar y casi toda la gente que había se fue de la iglesia porque todo le mundo sabia que se ganaba la vida engañando a los pobres, cuando acabo el discurso mi amo se desmayo y algunas de las personas que se quedaron decían que el señor le iba a socorrer y otra parte de las personas decían que le estaba bien empleado por hacer un falso testimonio y otra parte de las personas le estaban pegando puñetazos, y yo cuando vi que le estaban pegando fui y les separe para que no le pegasen mas.

Al final termine yendo y estuve con el quinto amo unos cuatros meses decidí irme porque acabe creyendo a la gente que decía que su testimonio era falso así

que me fuí 

Tratado 6

Después de esto mi amo fue un maestro de pintar panaderos.
Un día entrando en la iglesia, un hombre me dio un asno y yo decidí empezar a vender agua por la ciudad y como el trabajo me estaba yendo bien me pude comprar ropa mejor, y como ahora tenia mas dinero decidí dejar el trabajo y irme a otra ciudad.

Tratado 7

Al los pocos días de haberme ido de mi otro trabajo encontré otro de ayudante de alguacil, pero decidí dejarlo porque era muy peligroso.
Al cabo de unos días encontré otro trabajo gracias al arcipreste que me contrato para que fuese pregonero, entre él y yo nos hacíamos favores, hasta que un día me presento a su criada y me dijo que me casara con ella y así lo hice.
Pasaron unos días y escuche unos rumores de que mi mujer me estaba siendo infiel, pero yo no creí esos rumores porque yo confiaba en mi mujer, y cada vez que algún amigo me aseguraba que mi mujer me había sido infiel yo le decía que si era mi amigo de verdad dejase de decirme esas cosas.